Un hecho delictivo inusual y sorprendente tuvo lugar en el centro histórico de Quito, donde un presunto ladrón decidió tragarse una cadena de oro para evitar que fuera descubierto tras un supuesto robo. Según informó la Policía Nacional, el sospechoso, identificado como Roberto D., habría arrebatado la joya a una mujer en la intersección de las calles Rocafuerte e Imbabura, una zona conocida por su afluencia de transeúntes y comercio.
El incidente ocurrió cuando la víctima, quien caminaba por el sector, fue sorprendida por el individuo, quien le arrebató la cadena de oro de manera rápida y violenta. Ante la posibilidad de ser capturado por las autoridades o por testigos del hecho, el sospechoso tomó la decisión desesperada de ingerir la joya, creyendo que así evitaría ser incriminado. Sin embargo, su plan no salió como esperaba, ya que fue detenido poco después por agentes de la Policía Nacional, quienes actuaron con rapidez tras recibir la denuncia de la afectada.
Tras su captura, Roberto D. Fue trasladado a un centro médico para evaluar su estado de salud, ya que ingerir un objeto metálico como una cadena de oro puede representar un grave riesgo para su integridad física. Las autoridades confirmaron que se están realizando los procedimientos necesarios para recuperar la joya y garantizar que el sospechoso enfrente las consecuencias legales correspondientes.